La dificultad para respirar debido a la ansiedad es casi siempre el primer síntoma de un ataque de pánico. La falta de aire es una respiración rápida, desproporcionada con su nivel de actividad. La gente lo describe como una sensación de asfixia, como que no hay suficiente aire para respirar, se está ahogando o siente una sensación de asfixia.
Este sentimiento puede ser tan aterrador que aumenta la sensación de peligro y esto hace que el creciente ataque de pánico empeore. Su corazón comienza a acelerarse, puede marearse y comienza a temer que está teniendo un ataque cardíaco. Esto aumenta aún más el pánico y comienza a temer que se va a desmayar o incluso a morir. De repente estás en crisis.
Si puede interrumpir el ciclo justo cuando se percibe por primera vez la falta de aire, entonces tiene una mejor oportunidad de detener el ataque de pánico antes de que avance demasiado. Aquí están:
4 consejos para detener la dificultad para respirar debido a la ansiedad.
PRIMERO. Alivia la tensión que provoca una respiración superficial. Esto se arrastra sin que te des cuenta. Los músculos del estómago y del diafragma están tensos, por lo que la frecuencia respiratoria aumenta debido a la escasa oxigenación de la respiración superficial.
¡Desarrolle el hábito de decirse a sí mismo que RESPIRE! Suspire profundamente y disminuya su frecuencia respiratoria. Deje que los músculos del estómago y del diafragma hagan el trabajo, no la parte superior del pecho. Tome 3 respiraciones lentas y profundas, exhalando completamente.
SEGUNDO: Realice caminatas breves todos los días. Lo sé, lo sé ... ¡quién quiere escuchar el mismo consejo sobre el ejercicio! Pero no se trata de ejercicio. Se trata de aprender a tomar conciencia de tu respiración. Dé un breve paseo hasta el final de la cuadra y regrese.
Da pasos lentos y agradables y adapta tu respiración a tu ritmo, sin permitirte quedarte sin aliento. Sienta el aire entrando profundamente en sus pulmones y exhale lenta y completamente. Familiarícese con el arte de respirar correctamente. ¡Deja que la sabiduría de tu cuerpo te enseñe!
TERCERO: Síntomas y tratamiento de hiperventilación: la respiración rápida conduce a una disminución del CO2 en la sangre. Produce cambios en la química y la función del cuerpo. Estos incluyen latidos cardíacos rápidos, hormigueo en las manos y los brazos y una sensación de fatalidad.
Aquí hay 2 tratamientos para la hiperventilación:
- Haga respiración abdominal: coloque una mano justo debajo de las costillas y una mano sobre su pecho.
- Respire profundamente por la nariz y sienta que su vientre empuja su mano hacia afuera, evitando que su pecho se mueva.
- Frunce los labios, exhalando a través de ellos. Saca todo el aire con la mano que tienes en el vientre. Exhale lentamente.
- Haga esto de 7 a 10 veces, lentamente.
- Use una bolsa de papel (solo si NO tiene problemas pulmonares o cardíacos) Tome de 6 a 12 respiraciones suaves y naturales, con una pequeña bolsa de papel sobre la boca y la nariz.
- Luego, quítese la bolsa de la nariz y la boca y respire de forma natural y tranquila.
- Luego haz la respiración del vientre.
- Alterne hasta que sus síntomas desaparezcan. (Si la hiperventilación continúa durante más de 30 minutos, llame a su médico.
CUARTO: Encuentre un programa de auto ayuda probado y sígalo. Hay muchos programas confiables disponibles que tienen excelentes antecedentes y resultados. Un buen programa se centrará en enseñarle cómo respirar correctamente para interrumpir la aparición de un ataque de pánico provocado por la falta de aire.
Comprender las causas y el manejo de la dificultad para respirar lo ayudará a superar la ansiedad y los ataques de pánico. Concentrarse en: respirar más lentamente, caminar para aprender a respirar más profundamente, controlar la hiperventilación y seguir un programa confiable de auto ayuda pueden ayudarlo con este angustioso problema. Sea amable con usted mismo y tome medidas ahora para sentirse mejor. ¡Te lo mereces!
Imagínese dejar atrás para siempre la dificultad para respirar por ansiedad
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